01 Clientes
La tarjeta del cliente, que es el oro de la sastrería
De 12 a 20 medidas más las notas de postura —hombro caído, espalda encorvada, panza— y sus fotos, guardadas en el cliente para siempre y con historial por fecha para ver cómo cambió de peso. La ficha de dama es otra: traje sastre, falda, blusa. Y la de camisa lleva lo suyo: cuello, puño, largo de manga y pecho.
- Ficha de caballero, de dama y de camisa, cada una con sus campos
- Repetir traje sin volver a medir: se jala la tarjeta anterior y solo se ajusta la pretina
- La medida que sale de rango no se manda a cortar: se pregunta antes de que entre la tijera
02 Fecha del evento
La boda es el 20: el sistema cuenta para atrás
Capturas la fecha del evento y salen solas las demás: último día para vender, último día para cortar, prueba, terminado y entrega, mínimo una semana antes. Si va con maquilero se corre todo una semana, y en diciembre más: el taller de afuera se va desde el 15, así que la fecha real de corte es el 12.
- Si ya no alcanza, lo dice antes de cobrar: traje de línea con ajustes o urgente con recargo
- El urgente se cobra aparte, se mete adelante y avisa a qué órdenes recorre
- Cita de toma de medidas y de prueba por sastre, con recordatorio por WhatsApp
03 Taller
La orden de trabajo va pegada a la tela, y el tablero dice dónde va
Modelo, tela, forro, botones, solapa normal o de pico, tipo de bolsa, valenciana, las medidas y las cuatro fechas: se imprime y se engrapa al bulto. Sin orden no se corta. Todas las órdenes se ven por etapa —cortado, armado, prueba, terminado, entregado— y por sastre, con lo que va tarde en rojo.
- Vale de tela al maquilero: cuántos metros salieron, con qué orden, qué regresó y qué se le paga a destajo
- Lo que echó a perder se le descuenta; lo que se rehace queda marcado como reproceso con culpable y costo
- Hechura: “tela recibida 3.40 m, del cliente”, sin consumo de pieza y con precio solo de mano de obra — y queda escrito que si se echa a perder, se la pagas
04 Inventario
La tela en metros, no en piezas
Cada pieza con su clave y sus metros: el corte de cada traje se descuenta al momento, se marca dónde hay banderilla para no cortar ahí y se pide bonificación. El consumo sale de lo que se llevó tu taller —3.20 un 42R de dos botones, +0.30 el cruzado, de 0.50 a 0.70 el chaleco y de 10 a 30 cm más si hay que casar la raya o el cuadro.
- Pedido al proveedor en metros, con clave del muestrario y fecha prometida
- El corte pedido por traje (de 2 a 6 semanas) se distingue de la pieza de resurtido
- La cola de pieza menor a 3 m queda como inventario aparte: da chaleco o pantalón suelto, y se traspasa
05 Traje de línea
Talla y largo, que es la matriz de verdad de una tienda de trajes
De la 36 a la 54, cada una en regular, corto y largo, con el saco y el pantalón como par y su drop en la etiqueta. Se surte casi todo regular y unas pocas de corto y largo, y ahí se decide la temporada: en el norte se venden más largos y tallas grandes; en el centro, regular.
- Existencias por sucursal y traspaso: dónde está el 44L y quién lo manda
- Al vender el traje de gancho se abre sola la orden de ajuste: bastilla, meter de los costados, acortar manga, con su fecha
- El pantalón se entrega sin bastilla: el largo lo resuelve el taller en dos o tres días
06 Mostrador
El anticipo, la contraseña y el “ya está tu traje”
Sin anticipo no se corta: la mitad o cuando menos lo de la tela, con abonos y recordatorio del saldo. La compostura entra con precio de lista y sale con su contraseña impresa y su fecha, con estado —recibida, en taller, lista, entregada— aunque el cliente pierda el papelito. Y el WhatsApp avisa solo cuando la orden cambia de etapa.
- Composturas que entran por la tintorería de junto, con su comisión y su corte
- Trajes abandonados: días parados, saldo pendiente y aviso a los 30, 90 y 180 días
- Costo real por orden: tela, forro, botones, hechura a destajo, pruebas y reprocesos contra lo que cobraste