Cómo armar tu catálogo de mayoreo
Vender a tiendas no es vender al público con descuento. Qué necesita un catálogo de mayoreo: precio por cliente, mínimos y corrida real.
Vender a otras tiendas no es vender al público con descuento. Cambia quién compra, cambia cuánto compra de una vez, y cambia lo que necesita ver para decidir. Un catálogo de mayoreo que es el catálogo de menudeo con otro precio no funciona, y la razón es concreta: el mayorista no compra prendas, compra corridas.
Lo que un comprador de tienda necesita ver
- Su precio, no el público. Y muchas veces distinto al de otro cliente, según volumen o acuerdo.
- La corrida disponible completa: de qué tallas hay y cuántas, no solo «hay existencia».
- El mínimo de compra, por estilo o por corrida, antes de armar el pedido y no al final.
- Cuándo lo tendría, si es algo que todavía no llega.
Si el catálogo no contesta esas cuatro, el pedido acaba armándose por WhatsApp — y ahí es donde se pierde: alguien captura mal una talla, se promete algo que ya se vendió, y la relación con el cliente se desgasta por un error de dedo.
Precios por cliente, sin volverse un desorden
La herramienta son las listas de precio: en vez de dar descuentos caso por caso, defines listas y asignas cada cliente a la suya. Suena burocrático y es lo contrario: es lo que evita que cada vendedor negocie por su cuenta y que dos clientes del mismo nivel paguen distinto.
Con dos o tres listas bien definidas se cubre casi todo. Cuando hay una lista por cliente, ya no es un esquema de precios: es un desorden con nombre.
Cómo se opera un pedido de mayoreo
- El cliente ve el catálogo con su precioCon la corrida disponible por estilo. Que vea las tallas es lo que evita la mitad de los ajustes posteriores.
- Se arma el pedidoPor corrida, no pieza por pieza. Un pedido de mayoreo son estilos con su desglose de tallas.
- Se compromete la existenciaEn el momento de confirmar, o vas a vender lo mismo a dos clientes distintos.
- Se surte y se facturaSi tu cliente es una cadena o una departamental, seguramente necesite addenda en el CFDI. Eso se configura por cliente una vez.
Lo que casi siempre falta
El dato que más se olvida es el mínimo por corrida. Si un cliente puede pedir tres piezas sueltas de un estilo, te va a dejar la corrida rota a ti — el mismo problema que sufres del otro lado, ahora causado por tu propia política de venta.